Una mujer supera un trastorno alimenticio y aprende a amar sus 'curvas'

En 2011, Brittany Miles consideró que la comida era su enemiga.

Al comienzo de su último año en la preparatoria, con una talla 18, Miles comenzó a hacer dietas y ejercitarse compulsivamente. Para el momento en el que comenzó la universidad al año siguiente, era talla 4 y estaba obsesionada con perder peso. Que cuando era gorda, no podía ser nada más”, dijo Miles, quien ahora está en su último año y es estudiante de Biología en Georgia Tech en Atlanta, Estados Unidos.

Sin embargo, en su menor peso, Miles nunca bajó de ser talla 4. "Solo porque mi estructura ósea me impidió ser la talla 00 que todos imaginan, eso no significa que no estuviera en un lugar inseguro y nada saludable”, dijo. 

"Constantemente empujamos a las personas a perder peso, pero a veces eso no es correcto para todos”, dijo Miles. En Estados Unidos, aproximadamente 20 millones de mujeres y otros 10 millones de hombres tienen un trastorno alimentario clínico, como anorexia o bulimia, según la Asociación Nacional de Trastornos Alimentarios del país. Muchas personas también luchan con alguna forma de insatisfacción corporal o trastornos alimentarios no saludables que pueden llevar al desarrollo de trastornos clínicos. En estudios se sugiere que medio millón de adolescentes tiene un trastorno alimentario, y que sus preocupaciones por el peso comenzaron a los seis años. Miles dice que no trató a su cuerpo como si lo amara cuando comenzó a perder peso. “Lo privé, castigué y torturé”, dijo Miles.

Romper el ciclo El día después de que Miles se mudó a su dormitorio universitario, saludó a una chica en el pasillo que se mudaba con la ayuda de su familia. La hermana de su compañera se percató de que Miles estaba anormalmente delgada. Una chica que se recuperaba de la bulimia y estudiaba para ser una psiquiatra de trastornos alimentarios, la hermana tenía una sensación sobre Miles y le pidió a la compañera que estuviera al pendiente de ella. Después de solo unos meses, la compañera se percató de que Miles no estaba en un buen lugar, mental o físicamente. Su dieta restrictiva y ejercicio obsesivo eran obvios, así que confrontó a Miles sobre el tema, lo que finalmente le permitió sacar todo. "Lo que pasa con los trastornos alimentarios es que sabes que tienes uno. No necesitas que alguien te diga que estás enfermo”, dijo Miles.

"Durante la recuperación, te percatas de que tienes que elegir”, dijo Miles.

Aunque Miles dijo que comenzar su recuperación fue lo más difícil que ha hecho, también sabe que era necesario recuperar su vida. 

Miles dice que las personas con las que se comunicó no eran expertos sino personas de verdad que habían estado donde ella estaba y podían compartir sus propias experiencias.

Actualmente tiene una talla entre 10 y 14, y dice que la parte más importante es que está feliz y parece que a su cuerpo “le gusta estar con este peso”. "Al final del día, el peso realmente no importa en un trastorno alimentario porque es una enfermedad mental”, dijo Miles. 

Una enfermedad compleja Muchas personas con trastornos alimentarios no parecen que tienen uno, dijo Claire Mysko de la Asociación Nacional de Trastornos Alimentarios de Estados Unidos. 

“Los trastornos alimentarios son enfermedades complejas con raíces complejas”, dijo. “Hay una fuerte influencia cultural para ser delgado, y muchas personas son vulnerables a eso”. La mayoría de las personas no pueden superar un trastorno alimentario por su propia cuenta y necesitan ayuda profesional. 

Hay un vínculo entre cuestiones como depresión o ansiedad y trastornos alimentarios, dijo Mysko. Los medios y la cultura popular a menudo impulsan el mensaje de que la delgadez es la solución para todos los problemas, dijo, y una persona con depresión puede ser influida fácilmente por eso. Mysko supervisa Proud2BeMe, un sitio que funciona en conjunto con su asociación de alimentación que fue formada en 2011 en respuesta al uso creciente de internet para promocionar trastornos alimentarios e imágenes corporales irreales. "Hay una proliferación de mensajes en las redes sociales y un conjunto constante de imágenes que promueven la pérdida de peso”, dijo Mysko. “Pero también vemos un incremento en comunidades en línea que tienen mensajes positivos y ofrecen apoyo a aquellos que tienen trastornos alimentarios”.

Para alguien en recuperación o que lucha con un trastorno alimentario, la capacidad de “apagar” las imágenes y mensajes negativos puede ser un gran paso en la dirección correcta, dijo Mysko.

Cadena de favores Miles ahora tiene un sitio en Tumblr que alienta a las personas a aceptar sus cuerpos y les recuerda que los trastornos alimentarios no se manifiestan en una cierta apariencia. Dijo que comenzar su propio blog era su forma de apoyar a otras personas en su situación, especialmente a aquellos que se recuperan para tener una mayor talla.

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