El próximo domingo 15, la República
Dominicana se aboca a celebrar un nuevo certamen electoral, donde solo se
escogerá un presidente y de 4,000 y algo de candidatos, solo el 6% será electo.
Me gustaría llamar a una reflexión,
tanto a los candidatos, como a las masas votantes.
Las elecciones no son más que una
fiesta a la democracia, derecho que tiene todo ciudadano. Es importante que
podamos celebrarla en paz, ejerciendo un voto que tiene la misma valía para
cualquiera de los candidatos, pero este ejercicio nos convierte en ciudadanos
responsables, conscientes de los derechos que nos asisten y comprometidos con
nuestro país, sabiendo que la política nos afecta a todos queramos o no.
Del otro lado de la moneda, los
protagonistas, los contendores, quienes se debaten en este certamen, son
llamados a ser entes de paz, gente equilibrada, que debe entender que cuando se
va a una competencia de cualquier índole, unos ganan y otros pierden, es el resultado
normal de contender, aún sea en un juego de ajedrez, juego de damas, parché, o
hasta en un simple juego de niños (gomas, escondido, topao). Es tan grande el
que celebra la Victoria en equilibrio, sin burlas y sin grosería, como el que
asume su derrota con altura.
La belleza de un ser humano está en cómo
puede aceptar sus derrotas, críticas constructivas, la victoria de quienes le
adversan, sus propios triunfos con humildad, etc., siendo este valor uno de los
más grandes que podemos modelar en nuestro paso por la vida. La Palabra de Dios
declara que si queremos ser exaltados, debemos primero ser humildes.
La República Dominicana sueña y
merece, una contienda electoral, donde todos los candidatos inviten a ir a las
urnas, y presenten propuestas a favor de todos los dominicanos; y que tras el
proceso de votación, se pueda tener la grandeza de felicitar a los ganadores y
sumarse a su gestión aún desde la oposición, sin dejar de ejecutar este
importante papel opositor, el cual debe ser hecho desde la silla del bienestar
nacional, y no de los intereses propios que son los que muchas veces priman.Este próximo domingo 15 de mayo, Dominicanos concurramos a las urnas a ejercer uno de los más grandes derechos que nos asiste como ciudadanos: Elegir y ser Elegidos. Candidatos; estén prestos y preparados para cualquiera de los dos resultados, sea que ganen o por el contrario, que se pierda. Como líderes seguidos por muchos, tengan en sus labios un llamado a la paz; nuestra nación se lo agradecerá, y en una próxima ocasión, de seguro que nuestro país sabrá recompensar la grandeza, altura y amor patrio, de quienes se manejen correctamente.
Amémos la República Dominicana, es la tierra de todos!!!...
0 Comments
Gracias por tu comentario.