Dos semanas consecutivas aumentan los precios
de los combustibles, no soy un experto en la materia de economía, pero soy un
ciudadano que después de las elecciones a tenido que sufrir el incremento cada
semana.
Fuimos testigos de varios días sin apagones
durante el proceso putrefacto que se celebró el 15 de mayo, dicho proceso 16 días
después aún no termina, y quien sabe si termine algún día o se prolongue a las
elecciones del 2020, es así como queda en evidencia el desorden y las malas prácticas
en un país donde cada quien hala para su lado, y vuelven y vuelven los
apagones.
Algunos productos de primera necesidad
están siendo incrementados su precio, y me temo que así seguirá como una
avalancha hasta llegar a una reforma fiscal en este punto quisiera estar
equivocado, aunque mi olfato fruto de la experiencia en mi país me dice que
tengo razón.
A pesar de todo eso, ese no es el problema
principal de este país, aquí hay dos problemas principales el primero es el pecado
que está en el corazón del hombre y que solo lo quita Jesucristo y el segundo
la inseguridad que dicho sea de paso no veo voluntad política para enfrentarla.
Los noticieros se han convertidos en
películas de terror, atracos, asesinatos, feminicidios, y corrupción, estamos
inseguros hasta en nuestras casas, y lo único que quiero saber es; ¿Que está
haciendo el estado para enfrentar el monstruo de la inseguridad? Yo puedo
responder por ellos, nada.
Un país donde 16 días después de las elecciones
aún hay candidatos en protestas haciendo huelgas de hambre y los responsables
de dar una repuesta se hacen la vista gorda, donde el partido oficialista culpa
a la oposición del desastre electoral y la oposición al partido oficialista, que
no le sorprenda a nadie si luego quieren dejar al presidente de la junta
central electoral alegando que ha hecho un buen trabajo.
Pero tengan por seguro que no volverá a ver
a esos candidatos, ni a los que compraron tu voto ni a los que de forma
voluntaria y con pasión le diste un voto de confianza, pero en el 2020 volverán. tocaran tus puertas y tú le abrirás, y volverás a vender tu conciencia, es que no
hemos entendido que los gobernantes no son los soberanos, es el pueblo quien lo
elige y muchas veces elegimos mal.
Mientras tanto, vuelven y vuelven como
candidatos a la reelección.
La inseguridad,
los altos precios de los productos de primera necesidad, el endiosamiento fatal
de hombre simples y humanos, el hambre, el desorden, la intranquilidad, el
abuso, la intolerancia, la corrupción, los apagones, el uso abusivo de los recursos del estado
para promover el orgullo, los vicios de construcción, el hombre del maletín,
los perros muertos en las avenidas, la basura en las calles, la falta de
drenaje, la falta de planificación, el zika, el dengue, el desempleo y un
sistema de salud que está en estado de emergencia, sé que he quedado corto, y
eso me apena, porque como decían del doctor vuelve y vuelve.
La manipulación.

0 Comments
Gracias por tu comentario.